lunes, 16 de febrero de 2009

Calle Archie Shepp


El nombre de las calles.
La semana pasada, en el informativo de la CNN, hablaron del “pollo” que tienen montado en Zaragoza con el nombre de la calle “General Sueiro”: El ayuntamiento, aplicando la normativa para eliminar los rescoldos del asqueroso fuego fascista, pretende eliminar el actual nombre para que se pase a llamar “Escribá de Balaguer”. ¡Con dos cojones!
No frecuenté demasiado General Sueiro, ni las calles adyacentes, que tenían, cuando yo vivía en Zaragoza, el sobrenombre de “Zona Nacional”. Y le venía al pelo ya que por allí sentaban sus reales lo más engominado del fascismo maño junto con las larvas de militar en forma de cadete que salían del cuartel a pillar con las innumerables cadeteras (Barbies clonadas en algún laboratorio de diseño de madres y esposas de cadete) que transitaban y poblaban los bares y establecimientos de la zona.
Una vez tuve que ir a General Sueiro a dar clases particulares a dos mendrugos, también engominados, que necesitaban un sopapo bien dado antes que conocimientos de física o matemáticas. Lo niñatos en cuestión me saludaban brazo en alto y cuando su encantador doverman (creo que esa era la raza asesina del perrángano) amagaba con jalárseme ellos, al unísono, le decían: “tranquilo “Kaiser”, ahora no es el momento”. Un encanto de chavales. La clase la daba presidida por un retrato de José Antonio Primo de Rivera (Por cierto, ¿ese hombre no tenía cara de gay de extrema derecha?). Lo que se dice: Un marco incomparable para profundizar en los océanos de la física. Por lo visto mis pintas no les resultaban agradables. Y además me pagaban, lo que a sus ojos, por dios y por España, me convertían en una especie de lacayo ilustrado. Esa era la calle y esos su pobladores.
En París hay una calle que en la actualidad se llama “Rue Pelycan”. Está en la zona del Louvre, una calle más bien pequeña, estrecha, que, a pesar de tener poca luz, tiene un aire alegre. Allí había una pensión, barata, en la que alguna vez me hospedé. Un siglo antes la calle Pelycan no se llamaba con un nombre tan ligado a la zoología como el del pajarraco en cuestión, que va, se llamaba “Rue Poil de Coin” (Pelo de Coño) en honor al vello púbico de las putas que tenían en la Rue Poil de Coin su recinto de trabajo. Leí la historia en algún sitio y debía ser verdad: el cuarto de la pensión, de moqueta roja de un siglo de antigüedad, el bidé, tan francés, la ausencia de baño..... Eso había sido hacía más de cien años una casa de putas “de libro”.
Cuando algún alcalde del siglo XX decidió dejar la rue libre de prostitución también quiso que, puesto que la calle había cambiado de actividad, también el nombre debía cambiar. Había que purificarlo, y mejor un pajarraco exótico que el pelo de un coño, un nombre que hacía olvidar las antiguas actividades. Purificado.
En Zaragoza viví mis buenos años en la Calle de las Vírgenes. La misma historia (¿me perseguirán las calles de putas?). Calle muy parecida a la Poil de Coin: Corta, estrecha, con poca luz, pero con un aire alegre. Allí también le cambiaron el nombre. También lo purificaron: Nuevos tiempos, nueva cara, nuevos letreros en las esquinas.
Lo que pretende hacer el ayuntamiento de Zaragoza, es algo parecido a lo que en su día hicieron en París con la Rue Pelycan, y en la misma Zaragoza con la Calle Las Vírgenes... , y, qué coño, además de eliminar al indigno militar fascista del callejero (que, seguramente, se cobrara vida de más de uno y de dos zaragozanos. Por cierto, ¿alguien sabe de las hazañas bélicas del general Sueiro?) con el nuevo nombre se honra a un hijo ilustre de las antiguas trabajadoras del sexo que, por lo visto, son tan dadas a perder su impronta en el nombre de las calles, gracias a la pureza consistorial. Un poco de compensación histórica en medio de la memoria histórica no viene mal. Ellas desaparecen, pero sus hijos las perpetúan. Bravo por el consistorio.
A algunos zaragozanos la cosa les parecía de maravilla (por lo visto en las entrevistas que hicieron en el informativo). A uno, nacional-mañista (nacionalista aragonés), sin duda, le tocaba los huevos lo de pasar por una calle con nombre del fundador del OPUS DEI, pero veía con mejores ojos lo de Escribá de Balaguer que lo del General Sueiro, “Porque, a fin de cuentas, Monseñor era Aragonés”, uno de los nuestros, en definitiva. O como dijo Nixon de sus soldados en Vietnan: “Serán unos hijos de puta, pero son nuestros hijos de puta”.
El alcalde Belloc lo justificaba con un argumento todavía mejor: “Escribá de Balaguer, fue canonizado, y es, por tanto, es un santo nuestro, aragonés, ¿quién puede tener más méritos para recibir en nombre de una calle zaragozana? Un lince. ¿Seguro que no tomó la idea de Nixon?

sábado, 24 de enero de 2009

radio vieja radio nueva


En estos tiempos de crisis ampliamos negocio.Se trata de cambiar este blog de medio pelo, más bien carpintería de saxofones, por una radio como Marconi manda. O no exactamente así, que de ondas por los aires nada de nada, más bien de hacer una radio vía web. Es decir, abrir una página web en la que se accede a una biblioteca de programas grabados. La biblioteca tiene sentido si es lo suficientemente amplia como para que el el radioescucha-web pueda elegir entre una buena remesa de ellos.Digamos que sería como una prolongación del extinto “Cabaré Voltaire” que emitíamos desde radio Redondela pero sin estudio de grabación ni restricción geográfica, ni de idioma.A partir de aquí se plantean varios problemas, todos con solución, creo. Y paso a enumerar:1º. ¿Quién haría los guiones y colgaría los programas?Pues el socio de la radio-carpintería que quiera.2º. ¿Qué tipo de programas se pueden colgar?Se trata de hacer programas con guión. Más bien un relato de seis a doce páginas, que es lo que llena una hora de emisión. El relato puede estar intercalado con música. La proporción entre palabra y música será la que el guionista estime oportuna: Barra libre.3º. ¿Qué software se debe emplear para editar un programa? No me he metido mucho, pero hay un programa llamado Audacity que es software libre (gratis y legal, para más información) que funciona en Güindós (así lo dicen por estas tierras)  y en Linux; el programa en cuestión permite entrada de pistas de sonido, grabar voz y solaparle música.... y, supongo, muchas cosas más. Luego se pasa a formato mp3 para que pese poco y se cuelga en la página.4º. ¿Qué material de sonido es necesario? Creo que poca cosa: el ordenata y un micrófono para grabar la voz.5 ¿Qué música se puede poner? Ahí nos duele. No tengo ni idea de las intenciones de Tedy Bautista y sus secuaces de la SAGE. Se supone que mientras la radio no tenga mucha difusión no hay problema. Otra cosa será si nos escucha alguien. De todos modos tengo entendido que a partir de unos años de artista fiambre se puede emitir sin problema, así que es posible que se tengan que radiar músicas con algún tiempo de vida. Tengo una leve idea de que todo lo de antes de Dexter Gordon no tiene derechos de autor, pero no lo sé seguro. De todos modos me han pasado un par de direcciones en las que nos pueden asesorar sobre ese tema (teniendo en cuenta que el Baku es  abogado se podía tirar el rollo y disertar sobre este asunto, ¿qué dices Baku?).6º. Quienes pueden ser socios de la página?Pues tod@ a quién le interese lo que he contado. De momento no han puesto mala cara a la propuesta Manu Lourenzo, Manu Horna, Jarbolinni (con limitaciones de tiempo), Godofredo y Apa.  Pero cuanta más peña esté en el asunto más programas se pueden colgar. La calidad se les supone, como la barbarie al soldado.¿Qué te parece? En cuanto a pasta no nos vamos a arruinar: Cuarenta y siete euracos costaría la página con el dominio al año. Tengo una duda sobre el peso que se puede colgar como tope en las páginas, supongo que irá en proporción al precio de la misma (si sabes algo se agradecería que escribas lo que sepas sobre este asunto). Y dicho lo dicho espero sugerencias. Salud. 

miércoles, 14 de enero de 2009

desde la guarida


En estos tiempos de frío mundo la carpintería es un buen sitio en el que resguardarse.
Y mientras tanto van saliendo armarios adelante.

el terrorismo

Terrorismo: Dominación por el terror. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Esa es la definición que el diccionario María Moliner de la lengua española da de la palabra maldita.
De que Hamás practica el terrorismo lanzando chapuceros misilitos de manufactura casera no hay duda. 10 muertos (uno arriba, uno abajo) es el resultado de su violencia en las últimas tres semanas, desde la invasión de Gaza por el ejercito del estado de Israel. Por contra, el ejercito macabeo se ha cobrado cerca de un millar de palestinos (cien arriba, cien abajo), una buena parte de ellos civiles o niños. También él es terrorista, que lo niegue María Moliner, pero con dos matices. Uno cuantitativo: Cien por diez igual a mil, lo que convertiría al estado de Israel en cien veces más terrorista que Hamás. El otro matiz es cualitativo: Israel practica el terrorismo alzado sobre la peana del estado, lo que le convierte en terrorismo de estado. Hamás todavía no ha alcanzado ese privilegio (pero si todo sigue como hasta ahora no dudo que lo conseguirá).

Mientras tanto, y va para tres años, los terroristas del estado de Israel les siguen el juego a los terroristas de Alá, como se lo siguieron machacando Líbano. Por si no lo recuerdas, hace dos años y medio otros terroristas de Hezbolá (creo), primos hermanos de Hamás, secuestraron a un par de soldados de Israel. Luego, en respuesta, los soldados de los hijos de David masacraron una buena parte de Líbano, más o menos en la que había exiliados palestinos. Y más tarde Hamás ganó (¿también en respuesta?) en las urnas, y con las armas, las elecciones en Gaza.
En este preciso momento, en el que un misil casi venido del futuro es lanzado por una modernísima nave aérea israelí sobre una escuela de ONU, en la que a saber cuantos niños palestinos se refugian de la barbarie terrorista, en este preciso momento se está sembrando la semilla del terrorismo: los que sobrevivan serán los yihadistas del mañana. Así que hay un futuro de terrorismo asegurado en Palestina. Y los clérigos de ambos lados sonríen, pues saben que durante una buena temporada no van a perder clientela. También ellos son terroristas.
Mucho se esforzó el estado de Israel en cepillarse a la OLP y a Arafat. Al final lo consiguieron y se quitaron de en medio a un interlocutor laico y progresista. Desde luego es mejor el brigadista de Hamás. Unos linces estos terroristas del estado de Israel.
Y por último, y eso no lo dice María Moliner, terrorista es una buena parte del electorado de Israel que, con sus intenciones de voto, echa más gasolina al fuego de la caldera en la que se convirtió esa tierra en la que nacieron demasiadas religiones de mierda.

domingo, 28 de diciembre de 2008

el gusano del tiempo


Hace tiempo, cuando era un adolescente con retardo, enmarqué una foto de Archie Sheep. En la foto en cuestión, virada a todos los sepias posibles, también aparece Chet Baker. Están en una habitación con pintas de ser un camerino, o algo por el estilo. Ambos parecen calentar sus respectivos saxo y trompeta, y al fondo se ve un cartel en el que se lee “Nigth in Tunisia”. Y ahí llevan la tira de años, acompañándome a todas las moradas que he habitado. Siempre en una pared principal (en la actualidad comparte altar con Camarón).
Hace una semana Manu me regaló varias de las fotos que le tomó a Archie Sheep en el festival de Getxo (y a Sonny Rollings un poco después, pero esa es otra historia). Y así estaba esta tarde, contemplando una en la pantalla del ordenador y otra en medio de su viejo y desvencijado marco, cerca de una manzana que me disponía a comer. De la foto de la izquierda a la de la derecha median dos palmos y más de treinta años. De la base de la manzana, de un pequeño orificio, sale una gusanito de cuerpo casi blanco, y oscuro de cabeza, que, no sin cierta arrogancia, me mira y se deja caer sobre la mesa que nos contiene a todos. Lento, pero obstinado, se estira para darse impulso con la parte trasera del cuerpo y así avanzar unos milímetros. Una y otra vez: Compresión, estiramiento, otro milímetro, compresión y estiramiento...... Cuando llega a base de la pantalla del portatil lo veo claro.
El gusano se detiene exhausto bajo la foto más moderna, de apenas medio año, con Archie recorriendo la diagonal de la imagen, el saxo entre las manos y una mueca de dolor eterno, o tal vez sea de placer eterno, o de las dos cosas a la vez, pero en todo caso de vida, en la cara. El par de palmos que ha recorrido llevan asociados más de treinta años en el tiempo. Un par de palmos discontinuos, dos estados separados por un número elevadísimo de estados, tal vez puentes en el vacío del espacio. Y treinta años para acuchillar las entrañas de éste que lo contempla.
El bicho, de poder hacerlo, resoplaría como un caballo que ha cruzado el desierto. Treinta años, suma de multitud de discontinuidades en el tiempo, son muchos años. Lo gracioso es que al gusano sólo le han costado cinco de sus minutos, que vete a saber lo que será será en el equivalente humano. Toda un lección de relatividad. Estirón, impulso, y hacia adelante. Una y otra vez. Como yo. Ambos hemos pasado por una gran cantidad de estados cuánticos entre las dos fotos. Los del gusano en la dimensión que une ambas, Los míos vete a saber en qué dimensión de mierda. Infinitas discontinuidades recorridas en un tiempo que, a la fuerza, fue discontinuo. Granitos de arena, uno a uno, que han hecho una montaña desde la que un Archie Sheep entrado en dolor, o tal vez placer, desgrana un saber que no se aprendió ayer.
Veo al bicho ponerse en marcha de nuevo, ahora en dirección a su protectora manzana (o eso cree él), y pienso que después de tantísimo intervalo cuántico como es la vida, mi tiempo, mi materia, mis átomos, es posible, terminen sus días compartiendo morada con algún primo, más o menos generaciones por delante, del gusano que ahora contemplo a apenas cinco dedos de la manzana, reptando en la dirección de la juventud. Maldito cabrón.
No lo dudo: Suelto una hostia de puño cerrado sobre la mesa (con resultado de espachurre), y me cargo a ese anélido de los cojones que una y otra vez se estiraba con recochineo hacia el ayer y el antes de ayer.Y el antes de antes de ayer. Que le den por el culo. Luego pelo la manzana y me la zampo a medio camino entre ambas fotos. En tiempo de nadie.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

todo está delante del atril

el futuro de la piedra

Una tarde soleada de mayo Sócrates andaba plácido por el ágora acompañado por un discípulo que horas más tarde supo del saber de su maestro por vía anal. Pero no frivolicemos con temas menores, aquella tarde Sócrates pregunto al efebo por el sentido en el tiempo de una piedra parda que, en medio del camino, les cerraba el paso. Dieron un rodeo para evitar el mineral mientras el maestro esperaba una respuesta, pero el discípulo no entendía nada, ¿qué sentido tiene esa piedra?, pues maestro, ¿qué quiere que le diga?, el mismo que el resto de piedras que rodean el camino de esta ágora soleada. Eso es lo que contestó. Sócrates miró muy serio al pedrusco y con su predecir socrático vio el pasar de los años, la erosión, primero, y luego su fragmentación por el hielo y las lluvias atenienses. Y después la vio arrastrada por aguas de otoño, una buena cantidad de guijarros, hijos de esa piedra. El sabio, por un instante, sintió el resplandor del conocimiento ante sus ojos.
Claro que sí, clamó el maestro, esta piedra, sus trozos, darán sentido al tiempo y a la filosofía. Lo veo claro, efebito, que para eso soy el más grande filósofo nacido de cópula humana. El tiempo, el espacio, el cambio, todo tendrá sentido cuando un guijarro oculto en medio de sus estructura parda haga añicos el cristal de la sucursal 38 del banco todopoderoso del Peloponeso. El maestro sonrió ante la atónita mirada del discípulo y dijo para terminar la peripatética lección: No lo dudes efebo, esa sucursal, de existir hoy, nos negaría el incomparable placer de la filosofía, es más, me aventuro a decir que, siendo el capital el peor enemigo de la filosofía, nos negaría el tiempo, el pan y la sal, ¿entiendes zoquete
El discípulo siguió sin entender, pero unos cuanto siglos después, un descendiente del efebo escuchó resquebrajarse el cristal de la sucursal 38 del banco del Peloponeso y por un momento sintió que una figura barbada le sonreía desde la distancia de unos cuantos milenios.

martes, 2 de diciembre de 2008

El Baku y la navidad


Se acercan las navidade.....uf...., con esa música asquerosa inundándolo todo, con esas calles horteras, con ese vómito atravesado que le deja a uno esa opulencia, las más de las veces fingida. Uf.
Pero todo desastre tiene su remedio (bueno todos no pero el que nos ocupa sí), y es que el personal escapa como puede. Toda huida sea buena si lo que se deja atrás es esa orgía de mal gusto..... Pero basta ya de pláticas y vamos a construir, ahí va una misiva enviada por J.G.L (alias el Bakunin, o el Baku en plan más íntimo) a este carpintero, que estos días ve frecuentado el local de sus muebles por almas perdidas que reniegan de la Navidad. Aquí tenemos el testimonio de un resistente.
Querido hermano en las artes de la carpintería aficionada:
Mucho antes de que la locura consumista se desate ya tengo unas ganas enormes de atracar el corte inglés. Cualquier día vale, pero ya puesto a soñar con una buena caja, las mejores fechas, que deberían estar señaladas en mi calendario con un círculo rojo, serían los últimos días del mes de diciembre. Estas ensoñaciones, supongo que comunes a todos los mortales bien nacidos, me vienen de lejos, de antes de que “El Diony” nos enseñara el camino que no había que seguir.
Que uno quiera atracar el cortes inglés durante las navidades es normal.... En fin, muy normal. Todo el mundo lo haría si eso no le llevara a la pensión del talego, así que en eso soy como “El Diony”, y como todos. O mejor dicho, como todos no, pues es precisamente en navidad, y en el mes que le precede, cuando esa idea machacona, que martillea mi cerebro el resto del año, desaparece. Me explico: A partir del momento en el que paso la hoja del calendario, y se pone Diciembre ante mis ojos, lo del corte inglés se me olvida como por arte de magia, y lleno mi cabeza de otra ensoñación, o mejor dicho de otra fantasía que en realidad hago realidad: mangar niñosjesuses de los nacimientos. Pero no cualquier niñojesús, cualquiera no vale. Y no de cualquier nacimiento. Por ejemplo, el de una tienda del tres al cuarto de esas de regalos de navidad no me vale. Y mira que allí puede haber miles de niñosjesuses, pero no, eso no me pone. Lo que verdaderamente me pone son los niñosjesuses de los belenes ya montados. Y ahí no tengo caprichos, me vale lo mismo el del Corte inglés que el de la casa de los Baroja (tremendo belén el de Don Julio). Si acaso me ponen más los belenes de derechas, mejor dicho de extrema derecha, que de derechas son todos. Sí, esos de barrio bien, rancios como un bocadillo de caspa, me ponen. Pero tampoco le hago ascos a esos belenes costumbristas, por decirlo de alguna manera, belenes de pueblo infestados de adornos dorados, con su cagonet si es preciso. Belenes configurados por las manos de las marujas más dispuestas, o viudas piadosas, las mismas que le arreglan la casa al cura. Manos que no escatiman en corteza de árbol inocente, o musgo de muro sombrío. Es una tentación salvaje. Una necesidad de gritar a ese mundo tan perjudicado que me rodea, un impulso nacido más allá del cerebro, yo qué sé, pero el caso es que cuando me atenaza esa fuerza, cuando siento que no hay vuelta atrás, me lanzo en el momento preciso, momento de descuido general, capturo con saña al niñojesús y desaparezco.
El personal se lo suele tomar a malas y eso agudiza el placer del ladrón de niñosjesuses que siente que, por un momento, el mundo camina hacia un punto de equilibrio cósmico. Me explico. Después de dos meses de someter al ladrón de niñosjesuses a un bombardeo, que en algún momento sobrepasa al de Hiroshima, una fuerza poderosa estalla en su interior. Periódicos, televisión, radio, tamtam, después de recordar al ladrón de niñosjesuses por cualquier medio que hay que practicar la caridad y ser feliz, y comer como un cerdo, y consumir, sobre todo consumir, después de esa tortura, el ladrón de niñosjesuses se toma una pequeña revancha. Ellos seguirán con lo suyo y, de paso que es navidad y el corte inglés lo celebra, me lo recordarán a todas horas; pero en el barrio de Salamanca (o el que toque) habrá un hueco de veinte siglos de historia flanqueado por un buey y una mula que miran al vacío. Es poco, ya sé, apenas nada, pues esos dos meses de asedio dan muchos puntos que jamás se podrán igualar con el pequeño fastidio que les supone que les levanten en sus putas napias el niñojesús del belén. Pero algo es algo.
El día de reyes todo se pasa. Y este ladrón de niñosjesuses se transforma de nuevo en un ciudadano, que, si bien no es un modelo válido para una clase de educación para la ciudadanía, ya vale para que parezca más o menos insertado, y el resto del año me lo paso maquinando argucias para dar un palo al corte inglés el día 23 de diciembre del año recién estrenado. Como todo el mundo.
Y así va pasando la vida.
Un beso cargado de resistencia.
Baku.
Y estos han sido los remedios de J.G.L. ante la agresión que todo bien nacido sufre en estas fechas. Más bien fechorías.
A mí no me parecen los peores, conste, pero creo que más te valdría Baku, le he contestado a vuelta de correo, mezclar la dos ensoñaciones de las que me has hablado y mangar el niñojesús que, casi seguro, habrá en el interior de la furgona que ha recogido la recaudación del corte inglés, rodeado de fardos y fardos de pasta todavía caliente. Ese sí que sería un buen niñojesús, un niñojesús con un par de cojones y una mula. Imagina al niñojesús, amigo Baku, rodeado de pasta. Billetes y billetes. Y carteras de a metro repletas de viruta haciendo de pilares del edificio del portal. Y praderas de billetes de quinientos euros atravesadas por ríos de monedas de dos.... Y un cagonet soltando zurullos de dólar. Y el niñojesús en medio.... ¿Lo imaginas?
Feliz navidad y felices sueños navideños.

viernes, 21 de noviembre de 2008


EL martes la carpintería no abrió sus puertas al público. Tampoco hubo jazz, y es que, este carpintero aficionado, estuvo en el teatro viendo la representación de “La lluvia amarilla”, basada en la novela de Llamazares en la que el último viejo de Ainielle se despide de este mundo cochino y cruel.
Al final de la obra, cargado de saudade y morriña de esos montes en los que senté mis reales durante una jartá de años, me asaltó la misma pregunta que me hice en su día cuando terminé de leer la novela: ¿Pero Andrés, el protagonista, es el último viejo de Ainiellle o es un catedrático de lengua y literatura castellana becado por el Instituto Cervantes?, porque por el hablar más parece erudito que pastor. Al poco la pregunta se esfumó de mi mente.
Pero la saudade no, así que regresé a casa y me metí una buena dosis de nostalgia fotográfica: Montes, bordas y casas. Y ríos, a veces violentos como truenos, y otras mansos como rebaños de babosas... y prados, y picos y riberas.. y cuando una asquerosa y repugnante lágrima estaba empezando a asomar por el rabillo del ojo la pregunta me sacudió como una bofetada: ¿Pero es que el puto Llamazares no tuvo tiempo de hablar algo con algún aborigen que le diera el tono del monólogo, u qué? Nos ha jodido, claro que no. ¿Con qué viejo de Ainielle podía documentarse si Andrés, el protagonista murió mucho antes de que él escribiera la novela? Para eso Delibes se lo hace mejor, que siempre saca al penúltimo, así que puede documentatrse con el último que aún colea. Llamazares llegó tarde. O pilló el tema con un protagonista de retaso.
Tras estas reflexiones me puse el "Kin of blue", que es un valor seguro en estos tiempos de crisis, y, ya sin rastro de nostalgia, me despedí del día metiéndome unas migas, muy de esas tierras, entre pecho y espalda.

sábado, 15 de noviembre de 2008

La músuca de la madera


La madera, si está bien trabajada, es capaz de sacar música, que le pregunten al piano.
Sigues la línea entre dos nudos y un rumor de Thelonious recorre la estancia.
Se parecden mucho esas notas mínimas del Sr. Monk a los dibujos de las vetas: Justas, limpias, imprescindibles.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Que lo solucione Rato

Ahora que los ídolos del capital se desploman a manta apenas se escucha un susurro que nos indique que siguen vivos. Me refiero al trino alegre de los pajaritos neoliberales, o pajarracos, según se mire. ¿Se acuerda alguien de aquella rana Gustavo que presidía el fondo monetario internacional de apellido Rato?, ¿Qué coño habrá sido de él?, ¿Se habrá hecho budista?, ¿O simpatizante de alguna célula troskista?
El, a veces, despiadado estado, de natural remiso a la hora de poner orden en el caos de los negocios, acude presto a sonar los mocos quién haga falta cuando el capitalismo tose. Pobre capitalismo. Con los pelaos se toma las cosas con más calma. Él es así.
De ninguna de las miserias de ahora hablaban cuando era fiesta y las bolsas llenaban a capazos las carteras de los, hoy, apenados inversores (Me dan una pena los pobres constructores...). Allí corren prestos los gestores de la cosa pública con pañuelos de seda. El capitalismo tiene gripe: Estamos perdidos.
Y ellos, los que generaron el problema, con Zapatero o sin él, cambiarán todo para que las cosas sigan igual. Eso sí, tras sesudas reuniones.
Entonces nos mintieron, la fiesta se estaba acabando, ¿en qué nos mienten ahora?

Enegía

A veces necesito cargarme de energía antisocial. Si no andas listo te despistas y crees que este invento no está mal del todo. Eso suele ocurrir después de haber comido como un canónigo, de una buena siesta, después de leer un buen libro o cuando te enteras de que el electorado de USA ha mandado a tomar por el culo a los secuaces del tontoelculo que casi lleva al mundo hacia el desastre (ocho años son muchos años de peligro). Cuando eso sucede, me refiero a la bajada de mis defensas antisociales, espero al domingo por la mañana y me lanzo a cualquier café en el que una familia de capullos me impida leer el periódico: Él detrás del Marca, los dos gilipollas en estado larvario (el mayor Jonatán y la pequeña Genifer) dando por el culo a grito pelao y la madre que los parió ejerciendo de mater familia, es decir, medio atenta al resto de gilipollas antes mencionados, medio absorta en la más absoluta de las nadas, o lo que es lo mismo: mirando el puto televisor (que también te impide leer y por tanto también te carga las pilas de odio a la sociedad).
Es manita de santo. Cuando sales del local y piensas que esos capullos podían haber votado a Obama, si la democracia fuera más justa y, por tanto, les hubieran permitido votar en las elecciones del país dueño de su país, cuando piensas esto ya eres inmune a la cantidad de expectativas que vomitan los medios de comunicación.
Salvado.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Luna llena


Menos mal que todavía no la han privatizado. Me refiero a la luna.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

en la carpintería, a partir de la media noche.


Según van llegando toman asiento o se despatarran en el suelo. Aguien saca bebida y algo para fumar y, casi en susurros, se comenta el mundo mientras la música revolotea entre herramientas y tablones. Esto es jazz, amigos, y el universo está ahí delante, esperando a los hombres libres.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Desde el centro de la carpintería, por un hueco en el techo, se puede ver casi todo el cielo.